Rammstein @ Palacio de los Deportes (Madrid)
Las 6 de la tarde y delante del Palacio de los Deportes de Madrid ya se extendía una larga cola con un montón de seres en los que se mezclaban góticos, rockeros, metaleros, quinceañeros, mayores, jovenes, padres e hijos, incluso se podía ver algún que otro de esos que se llaman "normales", sea lo que sea que signifique eso.
Lo que es seguro es que las fans que acampaban desde el viernes anterior para estar en primera fila y sentir el sudor y la olorisca a sobaquina y a culo rancio de los Jonas Brothers del día siguiente, lo debían de estar flipando. Gente que se pasa 4 días acampando en cemento para ver un subproducto comercial prefrabricado flipando por ver a gente vestida de negro. ¿Es curioso o no?
A las ocho menos cuarto abrían puertas puntuales, y de nuevo los "agentes de seguridad" nos volvían a tratar como si fuesemos ganado, mientras que la revisión que hacen permitiría pasar un machete si te da la gana. Que yo lo prefiero, que no me metan mano hasta en los pelos de... la espalda, pero que se quiten esa actitud chulesca, que alguién impresionable puede llegar a pensar que tienen algo de autoridad.
Una vez dentro, la gente del Palacio, como siempre, des-informando (Cuando no había pasado casi nadie te decían que fueses a las gradas, que la pista estaba llena, y no había ni Dios). Bonito, bonito, señores.
Pero vamos ya con lo estrictamente musical. Puntuales empezaron también los teloneros, Combichrist. Marchita techno-industrial para animar el cotarro, y vaya si lo animaron. Nos hicieron desentumecer los huesos que así lo estuvieran por el frío. Y de duración perfecto. Quiero decir, son bastante repetitivos, y si hubiese durado un poco más estoy seguro que los saltos hubiesen hubiesen evolucionado en bostezos cual Pokemon.

Y cómo adolescentes, esperabamos nerviosos el comienzo de los alemanes. De repente, luces fuera y empezó a sonar el principio de "Rammleid". Gritos, empujones, falta de aire.
El sonido comenzó y en el ambiente ya se palpaba que esta noche no sólo había música en el Palacio, hoy también tocaba espectáculo.
Siguieron con "B********", y completaron para mí el mejor inicio posible sabiendo que iban a empezar con el nuevo disco. Aunque pronto empezaban con "Keine Lust", una elección para mi desacertada, para poner antiguas, yo me habría decantado por "Du Riechst so Gut", o "Buck Dich", temas que yo diría que se echaron en falta.
Con "Feuer Frei!" empezó la pirotécnia y el fuego despedido desde la boca (que no por la boca), y que a cualquiera que fuese su primer concierto de Rammstein, pondría los pelos de punta. Seguro.

Continuaron con temas nuevos, y como es normal, en el público hubo una pequeña sensación de bajón. No porque los temas nuevos sean malos (que de echo están bastante a la altura), pero hace bastante poco que sacaron el nuevo disco, y aún no tenemos trillados dichos temas.
Después de "Liebe ist für alle da", tema que da nombre al nuevo disco, empezó lo bueno. "Links 2-3-4" y la archiconocida "Du Hast" dejaron al público a punto de caramelo. Ardiendo por el fuego y sudados de tanto salto. Entonces, llegó el nuevo single, "Pussy", que nos bajó los humos a base de espuma fresquita salida de un falo gigante que Till Linderman apuntaba a nosotros con sexual alegría. Así, en mitad de un concierto de Rammstein, tuvimos una "Fiesta de la espuma".
*Video cortesía de Manu
Acto seguido y para que la espuma secase pronto, Till nos arrojaba un chorro de fuego durante "Benzin", para seguir con "Sonne", "Ich Will" y con todo el subidon que estas tres canciones seguidas nos había producido, terminar con una de las nuevas dejando un sabor agridulce.
Por suerte, volvieron a salir para rematar la faena con "Seeman" y "Engel", en "Seeman" por supuesto con el teclista dandose un pirulo en barca por el público como tiene acostumbrado.
Hablando del teclista, caso aparte, se pasó el concierto tocando encima de una cinta andadora, o haciendo el loco pegando saltos por el escenario. Puede parecer una figura que a nivel musical no aporta mucho a R+, pero opino que es total y completamente imprescindible en un grupo que de tanto actuar, pecan de fríos. Él es la contraposición a eso.
En resumen un jodido espectáculo ardiente, un concierto más que correcto en el que se echaron en falta algunos temas, y un sonido en algunas ocasiones más que mejorable, o han cambiado de técnicos de sonido, o tenían un mal día, porque no sonó ni de lejos lo bien que han sonado en anteriores ocasiones en acústicas mucho peores como es la de La Cubierta de Leganés.


Reichel dijo
Graaaande tu crónica! E INCREÍBLE tu memoria con los temas!
Combichrist me sorprendieron muy gratamente y creo que, como teloneros, les iban como anillo al dedo. Pero de Rammstein... esperaba un poco más.
A pesar de ser mi primer concierto con los alemanes, predecía pirotecnia y algún momento de estética macabra, como el de las muñecas colgando del techo. Así que me esperaba alguna sorpresa como la performance con la olla de Mein Tail. Snif... snif...
En cualquier caso, doy por bien empleado el dinero de la entrada, tanto por el concierto, como por el antes y el después.
17 Noviembre 2009 | 09:28 AM